
Artículo
LCC. Claudia Vanessa Condés de la Torre
INTRODUCCIÓN
En nuestros días la tecnología avanza a pasos agigantados. Los avances científicos y tecnológicos forman parte de la vida diaria: una computadora portátil, un pizarrón digital, hasta un teléfono que puede realizar video conferencias, son algunos ejemplos que muestran la realidad del siglo XXI.
Son muchos los ámbitos en los que la tecnología tiene un papel fundamental: medicina, ingeniería, arquitectura, química, física, entre muchas otras. Sin embargo, para motivos de este artículo enfocaremos la aplicación de las Nuevas Tecnologías de Información y Comunicación en el sistema educativo.
Aspectos como la segregación cultural, la falta de recursos económicos, el rechazo a lo desconocido, la apatía o la falta de interés, son algunos de los motivos por los cuales las personas no se integran al proceso tecnológico educativo, lo que dificulta la trasformación de los medios de enseñanza.
A medida que la sociedad se informatice y las redes de información permitan acceso a todas las personas, las nuevas tecnologías se transformarán en medios que ayuden a una educación integral del individuo.
En relación con ello, en este artículo de opinión se presenta la problemática que he vivido en el plantel donde laboro, impartiendo la materia de Informática I.
DESARROLLO
Aunque mi labor como docente es relativamente escasa, las experiencias que he vivido en torno a ella han sido enriquecedoras. El estar en contacto con los alumnos, las aulas y el entorno educativo me ha permitido conocer las necesidades que prevalecen en la institución para la cual trabajo.
Observando a los muchachos como usualmente los suelo llamar, me doy cuenta que las generaciones actuales distan mucho de lo que éramos nosotros cuando cursábamos el mismo nivel.
Don Tapscott, en su libro La Generación Net, define muy bien a los jóvenes de hoy: “Así como el medio de la televisión, mucho más restringido, influyó en los valores y la cultura de los baby boomers, una nueva fuerza está contribuyendo a configurar la ola de la Generación-N, cuyos años formativos transcurren en un contexto y un entorno fundamentalmente diferentes de los de sus padres (pág.13)”.
Y sin duda alguna, no sólo las generaciones han evolucionado, también las necesidades educativas se transforman a pasos agigantados. El exceso de información a la que están expuestos los estudiantes a través de los diversos medios de comunicación y las nuevas tecnologías han llevado al sistema educativo a renovarse día a día, intentando empatar los avances en las nuevas tecnologías con los programas educativos. Sin embargo, los logros han sido paulatinos.
Y para mayor ejemplo de ello, les platicaré un poco de mi experiencia. Al iniciar el primer semestre en la escuela donde doy clases, la dirección me dio la noticia que impartiría la materia de Informática I en nivel bachillerato.
Durante una semana me dediqué a preparar mi plan de estudios y el programa que impartiría durante todo semestre. Pensé que sería una clase dinámica e interactiva puesto que al hablar de Informática se me permitiría con mayor facilidad acercar a los alumnos a las nuevas tecnologías, cosa que les serviría como base para su desempeño en las otras materias.
Sin embargo, las cosas no salieron como yo pensé. Desgraciadamente por falta de apoyo de la institución y falta de recursos económicos, la escuela no cuenta con un laboratorio de cómputo, lo que ha hecho muy difícil integrar a los alumnos a un proceso didáctico interactivo.
Hoy en día, a mitad del curso, he intentado valerme de otros elementos tecnológicos que les permitan a los estudiantes conocer las nuevas tecnologías de comunicación e información, tales como las presentaciones en Power Point, el cañón, las pantallas, el trabajar por lo menos con una computadora, video proyecciones, etc…, todo ello, financiado personalmente.
Yo sé que quizá algunos maestros tradicionales se preguntarán si un maestro no es capaz de dar una clase sin contar con un apoyo tecnológico. Y tienen su parte de razón. Pero, me gustaría refutarles esta idea después de conocer las ventajas que ofrece la nueva tecnología en el plano educativo, según Raúl Mura:
Las NTIC en la Educación contribuyen a:
Facilitar el intercambio, estructuración y actualización de
contenidos;
Estandarizar actividades de apoyo;
Hacer más interesante el aprendizaje;
Optimizar y flexibilizar el tiempo de la enseñanza;
Promover la interactividad;
Hacer que el profesor se convierta en facilitador de
aprendizajes.
Considero que los docentes tenemos la responsabilidad de actualizarnos continuamente porque el ritmo acelerado de la tecnología está rebasando los programas educativos actuales.
Pienso que la problemática educativa nunca se va a frenar, pero tampoco la tecnología, así que quedará en la labor de cada profesor el esfuerzo y el interés porque los alumnos adquieran un conocimiento que les sirva para enfrentar con éxito los problemas de la vida diaria.
Joseph Kmjcik en su libro “Un andamiaje de herramientas tecnológicas para promover la enseñanza y el aprendizaje de Ciencias” señala que la enseñanza debe ir más allá de la instrucción didáctica por la que los alumnos aprenden para adoptar una pedagogía más constructivista, basada en la indagación, que lleve a los estudiantes a emprender investigaciones científicas auténticas y de largo plazo. Pero si vamos a pedirles a los alumnos que realicen investigaciones científicas serias, tendremos que suministrarles herramientas que sirvan de andamiaje y soporte a esas investigaciones. También los docentes necesitan herramientas para apuntalar su trabajo”.
Con ello pretendo explica que en pleno siglo XXI, y ubicándonos en la realidad actual, los estudiantes de todo contexto educativo requieren de un aprendizaje interactivo, que puede darse a través de la tecnología, ofreciendo otras formas de comunicación.
Particularmente el Internet ofrece toda una serie de herrameintas de comunicación como la mensajería electrónica, servidor de listas, grupos de noticias y chats que permiten a los estudiantes intercambiar ideas y relacionarse con otros quizá geográficamente distantes.
CONCLUSIONES
La labor de un docente no termina nunca. Es un constante vaivén que implica preparación, tenacidad, inteligencia, paciencia y perseverancia.
Los tiempos han cambiado. Escucho a mis padres hablar de los excelentes maestros que tuvieron hace años y pienso: Me gustaría ser como ellos, que amaban su profesión, que día a día entregaban lo mejor de sí para educar a sus alumnos, para hacerlos hombres de bien. Y por eso estoy luchando.
Yo soy ahora una maestra de la Generación Net. Y por lo tanto tengo una gran responsabilidad de inducir a estos jóvenes hacia un adecuado uso de estos recursos, servirles de facilitador para que las nuevas tecnologías hagan más accesibles sus espacios de vida y les ayuden a resolver de manera más rápida los problemas a los que se enfrentan día a día.
Finalmente, me gustaría señalar que omito el nombre del centro académico en el que laboro por no ofender susceptibilidades y porque no considero relevante dar nombres, cuando la situación de mi plantel es similar a muchos planteles del resto de la república. Es, sin duda, un problema de índole nacional.
BIBLIOGRAFÍA
1. Krajcik, J. et al. (2000). Un andamiaje de herramientas tecnológicas para promover la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias. En: Dede, C. (Compilador). (2000). Aprendiendo con tecnología. Argentina: Paidós. Pp. 59-77.
2. Mura, R. (2003). Las NTIC y su relación con la educación. En: eLeaning América Latina. Año 1 (8). [En línea].
3. St. Pierre, A. & Kustcher, N. (2001). Capítulo 1. Una introducción a la tecnología pedagógica. En: Pedagogía e Internet. Aprovechamiento de las nuevas tecnologías. México: Trillas.
4. Tapscott, D. (1998). Capítulo 2. Creciendo en un entorno digital. La generación Net. Bogotá, Colombia. Mc Graw Hill.
LCC. Claudia Vanessa Condés de la Torre
INTRODUCCIÓN
En nuestros días la tecnología avanza a pasos agigantados. Los avances científicos y tecnológicos forman parte de la vida diaria: una computadora portátil, un pizarrón digital, hasta un teléfono que puede realizar video conferencias, son algunos ejemplos que muestran la realidad del siglo XXI.
Son muchos los ámbitos en los que la tecnología tiene un papel fundamental: medicina, ingeniería, arquitectura, química, física, entre muchas otras. Sin embargo, para motivos de este artículo enfocaremos la aplicación de las Nuevas Tecnologías de Información y Comunicación en el sistema educativo.
Aspectos como la segregación cultural, la falta de recursos económicos, el rechazo a lo desconocido, la apatía o la falta de interés, son algunos de los motivos por los cuales las personas no se integran al proceso tecnológico educativo, lo que dificulta la trasformación de los medios de enseñanza.
A medida que la sociedad se informatice y las redes de información permitan acceso a todas las personas, las nuevas tecnologías se transformarán en medios que ayuden a una educación integral del individuo.
En relación con ello, en este artículo de opinión se presenta la problemática que he vivido en el plantel donde laboro, impartiendo la materia de Informática I.
DESARROLLO
Aunque mi labor como docente es relativamente escasa, las experiencias que he vivido en torno a ella han sido enriquecedoras. El estar en contacto con los alumnos, las aulas y el entorno educativo me ha permitido conocer las necesidades que prevalecen en la institución para la cual trabajo.
Observando a los muchachos como usualmente los suelo llamar, me doy cuenta que las generaciones actuales distan mucho de lo que éramos nosotros cuando cursábamos el mismo nivel.
Don Tapscott, en su libro La Generación Net, define muy bien a los jóvenes de hoy: “Así como el medio de la televisión, mucho más restringido, influyó en los valores y la cultura de los baby boomers, una nueva fuerza está contribuyendo a configurar la ola de la Generación-N, cuyos años formativos transcurren en un contexto y un entorno fundamentalmente diferentes de los de sus padres (pág.13)”.
Y sin duda alguna, no sólo las generaciones han evolucionado, también las necesidades educativas se transforman a pasos agigantados. El exceso de información a la que están expuestos los estudiantes a través de los diversos medios de comunicación y las nuevas tecnologías han llevado al sistema educativo a renovarse día a día, intentando empatar los avances en las nuevas tecnologías con los programas educativos. Sin embargo, los logros han sido paulatinos.
Y para mayor ejemplo de ello, les platicaré un poco de mi experiencia. Al iniciar el primer semestre en la escuela donde doy clases, la dirección me dio la noticia que impartiría la materia de Informática I en nivel bachillerato.
Durante una semana me dediqué a preparar mi plan de estudios y el programa que impartiría durante todo semestre. Pensé que sería una clase dinámica e interactiva puesto que al hablar de Informática se me permitiría con mayor facilidad acercar a los alumnos a las nuevas tecnologías, cosa que les serviría como base para su desempeño en las otras materias.
Sin embargo, las cosas no salieron como yo pensé. Desgraciadamente por falta de apoyo de la institución y falta de recursos económicos, la escuela no cuenta con un laboratorio de cómputo, lo que ha hecho muy difícil integrar a los alumnos a un proceso didáctico interactivo.
Hoy en día, a mitad del curso, he intentado valerme de otros elementos tecnológicos que les permitan a los estudiantes conocer las nuevas tecnologías de comunicación e información, tales como las presentaciones en Power Point, el cañón, las pantallas, el trabajar por lo menos con una computadora, video proyecciones, etc…, todo ello, financiado personalmente.
Yo sé que quizá algunos maestros tradicionales se preguntarán si un maestro no es capaz de dar una clase sin contar con un apoyo tecnológico. Y tienen su parte de razón. Pero, me gustaría refutarles esta idea después de conocer las ventajas que ofrece la nueva tecnología en el plano educativo, según Raúl Mura:
Las NTIC en la Educación contribuyen a:
Facilitar el intercambio, estructuración y actualización de
contenidos;
Estandarizar actividades de apoyo;
Hacer más interesante el aprendizaje;
Optimizar y flexibilizar el tiempo de la enseñanza;
Promover la interactividad;
Hacer que el profesor se convierta en facilitador de
aprendizajes.
Considero que los docentes tenemos la responsabilidad de actualizarnos continuamente porque el ritmo acelerado de la tecnología está rebasando los programas educativos actuales.
Pienso que la problemática educativa nunca se va a frenar, pero tampoco la tecnología, así que quedará en la labor de cada profesor el esfuerzo y el interés porque los alumnos adquieran un conocimiento que les sirva para enfrentar con éxito los problemas de la vida diaria.
Joseph Kmjcik en su libro “Un andamiaje de herramientas tecnológicas para promover la enseñanza y el aprendizaje de Ciencias” señala que la enseñanza debe ir más allá de la instrucción didáctica por la que los alumnos aprenden para adoptar una pedagogía más constructivista, basada en la indagación, que lleve a los estudiantes a emprender investigaciones científicas auténticas y de largo plazo. Pero si vamos a pedirles a los alumnos que realicen investigaciones científicas serias, tendremos que suministrarles herramientas que sirvan de andamiaje y soporte a esas investigaciones. También los docentes necesitan herramientas para apuntalar su trabajo”.
Con ello pretendo explica que en pleno siglo XXI, y ubicándonos en la realidad actual, los estudiantes de todo contexto educativo requieren de un aprendizaje interactivo, que puede darse a través de la tecnología, ofreciendo otras formas de comunicación.
Particularmente el Internet ofrece toda una serie de herrameintas de comunicación como la mensajería electrónica, servidor de listas, grupos de noticias y chats que permiten a los estudiantes intercambiar ideas y relacionarse con otros quizá geográficamente distantes.
CONCLUSIONES
La labor de un docente no termina nunca. Es un constante vaivén que implica preparación, tenacidad, inteligencia, paciencia y perseverancia.
Los tiempos han cambiado. Escucho a mis padres hablar de los excelentes maestros que tuvieron hace años y pienso: Me gustaría ser como ellos, que amaban su profesión, que día a día entregaban lo mejor de sí para educar a sus alumnos, para hacerlos hombres de bien. Y por eso estoy luchando.
Yo soy ahora una maestra de la Generación Net. Y por lo tanto tengo una gran responsabilidad de inducir a estos jóvenes hacia un adecuado uso de estos recursos, servirles de facilitador para que las nuevas tecnologías hagan más accesibles sus espacios de vida y les ayuden a resolver de manera más rápida los problemas a los que se enfrentan día a día.
Finalmente, me gustaría señalar que omito el nombre del centro académico en el que laboro por no ofender susceptibilidades y porque no considero relevante dar nombres, cuando la situación de mi plantel es similar a muchos planteles del resto de la república. Es, sin duda, un problema de índole nacional.
BIBLIOGRAFÍA
1. Krajcik, J. et al. (2000). Un andamiaje de herramientas tecnológicas para promover la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias. En: Dede, C. (Compilador). (2000). Aprendiendo con tecnología. Argentina: Paidós. Pp. 59-77.
2. Mura, R. (2003). Las NTIC y su relación con la educación. En: eLeaning América Latina. Año 1 (8). [En línea].
3. St. Pierre, A. & Kustcher, N. (2001). Capítulo 1. Una introducción a la tecnología pedagógica. En: Pedagogía e Internet. Aprovechamiento de las nuevas tecnologías. México: Trillas.
4. Tapscott, D. (1998). Capítulo 2. Creciendo en un entorno digital. La generación Net. Bogotá, Colombia. Mc Graw Hill.
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