

Artículo.
LCC. Claudia Vanessa Condés de la Torre.
El término Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) es relativamente nuevo. Se refiere a la fusión de las tecnologías de la comunicación (radio, televisión, telefonía, etc.) y las de información (informática, robótica, etc.).
Estas nuevas tecnologías se establecen como un elemento esencial de la sociedad del conocimiento porque promueven el intercambio y fortalecimiento de la información y el conocimiento.
Son sin duda una pieza clave en el desarrollo cultural, intelectual y profesional de las generaciones actuales. Es por ello que debería aceptarse, sin discusión, que es en el campo de la enseñanza donde las tecnologías de información y comunicación, en especial la computadora, el Internet, los medios masivos de comunicación, tienen su mayor potencial, basta considerar para ello la gran cantidad de información, cursos, enciclopedias, etc., que actualmente están disponibles y a precios al alcance de cada vez más personas.
Gracias a estas nuevas tecnologías, espacios como el propio hogar pueden convertirse en un aula, puesto que a través de los recursos tecnológicos las personas pueden acceder a manipular, analizar, comprender y sintetizar la gran cantidad de información que se encuentra a su alcance.
Una computadora, por ejemplo, puede apoyar por completo al desarrollo de un estudiante, porque gracias a su carácter informativo el alumno puede conseguir gran cantidad de información en la red.
Sin embargo, en este mar de información habrá que tomar en cuanta un punto importante: el alumno se verá en la encrucijada de seleccionar la información más relevante de entre una inmensa cantidad que lo bombardea, ¿será capaz éste de hacer la selección correcta?
Es aquí donde se enfatiza la labor de la escuela como medio que lleve al alumno a explorar, mediante el estudio sistemático de las nuevas tecnologías y de los continuos mensajes que difunden, el universo de la cultura contemporánea, ampliamente configurada por la cultura de masas, para favorecer el desarrollo del pensamiento crítico de los jóvenes.
Interesante sería preguntarnos: Entonces, ¿qué papel juega el maestro en esta enseñanza a través de las nuevas tecnologías?
Considero, que para que el aprendizaje sea efectivo y significativo, se requiere la existencia de tres elementos: alumno, maestro y familia, que colaborarán en conjunto para que el proceso de aprendizaje sea eficaz.
Ahora bien, los maestros debemos estar actualizados en la tecnología que se usa en las acciones educativas, denominada actualmente tecnología instruccional, que se refiere al uso de programas computacionales y sistemas electrónicos para la enseñanza.
En la educación tradicionalista, recordemos, el maestro era quien decidía que información se manejaba en la clase, desde los textos, hasta las imágenes. Hoy en día, a través de las nuevas tecnologías, los alumnos pueden elegir a través de un sin número de imágenes y documentos, incluso hasta interactuar con ellos; y todo ello está preparado para que se use en un aspecto para el que no fue creada la computadora: la educación.
Si la educción y la formación que se da a través del sistema educativo siguieran este camino, seguro que se lograría crear profesionales capaces de forjar sus propios destinos, formaríamos seres humanos más autónomos y generadores de cambios a nivel regional y de su país.
En lo particular considero que los docentes tenemos la responsabilidad de estar a la vanguardia de los adelantos tecnológicos y facilitar el aprendizaje en nuestras aulas, poniendo al alcance del estudiante aquellos saberes y conocimientos que por ignorancia o por falta de recursos sus familias no pueden proporcionarles.
Ubicarnos en una época del cine a través de una película, elaborar una presentación de un tema en una computadora, transportarlos a un mundo lejano a través de la televisión o acercarlos a las nuevas tecnologías a través de un mp3, son algunas de las proyectos que debemos aplicar en nuestro acontecer como docentes, para acercar a los jóvenes a este nuevo mundo virtual e interactivo representativo del siglo XXI.
FUENTES DE INFORMACIÓN CONSULTADAS.
1.- De la Mora Gálvez, Alberto. “¿Tecnología en la Educación?”. Revista “La Tarea”. Educación y Cultura de la Sección 47 del SNTE. No. 12. Febrero 2000.
2.- González Osorio, Luis M. Informática I. Dirección General de Bachillerato. Pág. 16.
3.- Piette Sherbrooke, Jacques. La Educación en Medios de Comunicación y las Nuevas Tecnologías. Colectivo Andaluz para la Educación en Medios de Comunicación. Andalucía, España.
4.- Ramírez Sandoval, Priscila. Francisco Javier Vargas Rangel. La tecnología aplicada a la Educación. Revista “La Tarea”. Educación y Cultura de la Sección 47 del SNTE. No. 12. Febrero 2000.
5.- Ausubel, D.P. (1976). “Psicología educativa, Un punto de vista cognoscitivo”. Ed. Trillas. México.
LCC. Claudia Vanessa Condés de la Torre.
El término Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) es relativamente nuevo. Se refiere a la fusión de las tecnologías de la comunicación (radio, televisión, telefonía, etc.) y las de información (informática, robótica, etc.).
Estas nuevas tecnologías se establecen como un elemento esencial de la sociedad del conocimiento porque promueven el intercambio y fortalecimiento de la información y el conocimiento.
Son sin duda una pieza clave en el desarrollo cultural, intelectual y profesional de las generaciones actuales. Es por ello que debería aceptarse, sin discusión, que es en el campo de la enseñanza donde las tecnologías de información y comunicación, en especial la computadora, el Internet, los medios masivos de comunicación, tienen su mayor potencial, basta considerar para ello la gran cantidad de información, cursos, enciclopedias, etc., que actualmente están disponibles y a precios al alcance de cada vez más personas.
Gracias a estas nuevas tecnologías, espacios como el propio hogar pueden convertirse en un aula, puesto que a través de los recursos tecnológicos las personas pueden acceder a manipular, analizar, comprender y sintetizar la gran cantidad de información que se encuentra a su alcance.
Una computadora, por ejemplo, puede apoyar por completo al desarrollo de un estudiante, porque gracias a su carácter informativo el alumno puede conseguir gran cantidad de información en la red.
Sin embargo, en este mar de información habrá que tomar en cuanta un punto importante: el alumno se verá en la encrucijada de seleccionar la información más relevante de entre una inmensa cantidad que lo bombardea, ¿será capaz éste de hacer la selección correcta?
Es aquí donde se enfatiza la labor de la escuela como medio que lleve al alumno a explorar, mediante el estudio sistemático de las nuevas tecnologías y de los continuos mensajes que difunden, el universo de la cultura contemporánea, ampliamente configurada por la cultura de masas, para favorecer el desarrollo del pensamiento crítico de los jóvenes.
Interesante sería preguntarnos: Entonces, ¿qué papel juega el maestro en esta enseñanza a través de las nuevas tecnologías?
Considero, que para que el aprendizaje sea efectivo y significativo, se requiere la existencia de tres elementos: alumno, maestro y familia, que colaborarán en conjunto para que el proceso de aprendizaje sea eficaz.
Ahora bien, los maestros debemos estar actualizados en la tecnología que se usa en las acciones educativas, denominada actualmente tecnología instruccional, que se refiere al uso de programas computacionales y sistemas electrónicos para la enseñanza.
En la educación tradicionalista, recordemos, el maestro era quien decidía que información se manejaba en la clase, desde los textos, hasta las imágenes. Hoy en día, a través de las nuevas tecnologías, los alumnos pueden elegir a través de un sin número de imágenes y documentos, incluso hasta interactuar con ellos; y todo ello está preparado para que se use en un aspecto para el que no fue creada la computadora: la educación.
Si la educción y la formación que se da a través del sistema educativo siguieran este camino, seguro que se lograría crear profesionales capaces de forjar sus propios destinos, formaríamos seres humanos más autónomos y generadores de cambios a nivel regional y de su país.
En lo particular considero que los docentes tenemos la responsabilidad de estar a la vanguardia de los adelantos tecnológicos y facilitar el aprendizaje en nuestras aulas, poniendo al alcance del estudiante aquellos saberes y conocimientos que por ignorancia o por falta de recursos sus familias no pueden proporcionarles.
Ubicarnos en una época del cine a través de una película, elaborar una presentación de un tema en una computadora, transportarlos a un mundo lejano a través de la televisión o acercarlos a las nuevas tecnologías a través de un mp3, son algunas de las proyectos que debemos aplicar en nuestro acontecer como docentes, para acercar a los jóvenes a este nuevo mundo virtual e interactivo representativo del siglo XXI.
FUENTES DE INFORMACIÓN CONSULTADAS.
1.- De la Mora Gálvez, Alberto. “¿Tecnología en la Educación?”. Revista “La Tarea”. Educación y Cultura de la Sección 47 del SNTE. No. 12. Febrero 2000.
2.- González Osorio, Luis M. Informática I. Dirección General de Bachillerato. Pág. 16.
3.- Piette Sherbrooke, Jacques. La Educación en Medios de Comunicación y las Nuevas Tecnologías. Colectivo Andaluz para la Educación en Medios de Comunicación. Andalucía, España.
4.- Ramírez Sandoval, Priscila. Francisco Javier Vargas Rangel. La tecnología aplicada a la Educación. Revista “La Tarea”. Educación y Cultura de la Sección 47 del SNTE. No. 12. Febrero 2000.
5.- Ausubel, D.P. (1976). “Psicología educativa, Un punto de vista cognoscitivo”. Ed. Trillas. México.
3 comentarios:
Me parece bastante aceptable tu avance podría quedar así, sólo que es permanente la actualización del blog
El articulo es concreto a lo que hace referencia y considero que el que los maestros nos orienten a elegir información del Internet es de mucha utilidad para nosotros como alumnos. Ya que cuando buscamos información relativo a un tema nos saturamos de información y en ocasiones terminamos eligiendo lo que no es muy útil para nosotros. :)
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